Masacre en Carraízo

Fuente: AP

Los cadáveres de tres hombres baleados fueron hallados en dos lugares distintos en la colindancia de Cupey y Trujillo Alto y las autoridades investigaban si los crímenes estaban relacionados.

Las autoridades encontraron un cuerpo en un camino secundario cercano a las compuertas de la represa Carraízo en Trujillo Alto y otros dos en un solar baldío del cercano sector El Guayabo de Cupey.

Según la investigación preliminar, el joven de unos 17 a 18 años hallado muerto a eso de las 6:30 de la mañana cerca de la represa era hijo de uno de los asesinados en Cupey.

“Hay un asesinato que ocurre cerca de las compuertas de Carraízo. Ese joven, que murió ahí, es hijo de uno de los que está en el doble asesinato”, dijo en entrevista radial (WKAQ) el coronel José Caldero, director del área policiaca de Carolina.

La Uniformada no ofreció detalles de la identidad de los occisos.  Caldero precisó que, según la información recopilada preliminarmente, el asesinato en Trujillo Alto ocurrió a eso de las 9:30 de la noche del lunes y el de los otros dos hombres, unas tres horas después.

“Estas personas (los tres asesinados) son de Cupey, y entendemos que están ligados a la guerra (por narcotráfico) que ha habido en los últimos días y semanas en Cupey”, sostuvo.

En horas de la mañana del martes, otro hombre fue asesinado, esta vez en el barrio Barrazas de Carolina.  Aunque descartó que estuviera vinculado con las otras tres muertes, Caldero reconoció similitudes entre los casos.

“Todos estos asesinatos han ocurrido en sitios en que hay poca visibilidad… y en caminos secundarios”, dijo.

En el caso de Carolina, un hombre que no había sido identificado murió a manos de los ocupantes de un vehículo que lo seguía mientras manejaba una motora por el sector Los Rivera.  La víctima intentó escabullirse de quienes lo perseguían adentrándose en el patio de una casa a la altura del kilómetro 11.5 en la carretera PR-853.

“Lo vienen siguiendo, entra al patio de una residencia, pero el carro entra hasta ahí y ahí lo ejecutan”, detalló Caldero.

Con estas cuatro muertes violentas, el número de asesinatos en Puerto Rico asciende a 611 en lo que va de año, 46 más que los registrados para la misma fecha en 2008.

Viento en popa la criminalidad trujillana

No es que sea un problema nuevo, pero la criminalidad está tomando una presencia en nuestro diario vivir nunca antes visto.  En horas de la tarde de ayer (27 de mayo de 2009) El Nuevo Día informó de una balacera ocurrida en el Residencial Covadonga del Barrio Las Cuevas de nuestro municipio.  En el tiroteo resultaron heridas tres personas entre los cuales se encuentra un menor de trece años de nombre Eduardo Trinidad.  Los otros heridos fueron Santos Díaz Camacho (24 años) y Juan Iván Rojas Rodríguez (32 años).

Hace una semana atrás o más la Policía y agentes federales realizaron un operativo en Villa Margarita y el residencial Los Claveles de Trujillo Alto donde entre muchos otros arrestaron a una señora mayor acusada de complicidad en el negocio de armas y drogas de su hijo.  También nos informan que la Policía detuvo a un hombre en una zona rural del municipio que llevaba arrastrando en su vehículo de motor ¡un poste de aluminio del alumbrado público!

Mientras todas estas cosas ocurren no se ven acciones encaminadas a mitigar la criminalidad como pueden ser empleo (el no tener mucho que hacer es terrible), una mejor educación pública, la lucha contra las desigualdades de clase social y la medicación de la droga, por ejemplo.  La receta de este gobierno es el despido de miles de personas de su empleo, la continua siembra de cemento con otro mega centro comercial en Guaynabo y a nivel de la administración municipal favorecer la religión cristiana con fondos públicos.  !El cambio llegó con Fortuño y José Luis Cruz!

Masacre en Trujillo Alto

Tomado de www.vocero.coom / Por Miguel Rivera Puig

TRUJILLO ALTO – Los cadáveres baleados de tres individuos fueron hallados temprano en la mañana de hoy en el interior de una guagua en la carretera 860, cerca de un motel, en la primera masacre que ocurre este año.

El hallazgo ocurre tras una oleada de violencia que en menos de una hora en la noche del lunes cobró otras tres vidas, entre ellas de un oficial jubilado de la Policía, que fue muerto a tiros en medio de un atraco a una panadería en Adjuntas. La estadística de asesinatos rondaba esta mañana de forma preliminar en 162 muertes violentas, alrededor  de seis más que las informadas en la misma fecha el pasado año.

El hallazgo ocurrió cerca de las 6:15 de la  mañana y poco después comenzaron a llegar al lugar agentes de la Uniformada, del CIC y personal del Instituto de Ciencias Forenses, que dieron inicio a la tarea investigativa. La fase inicial de la investigación quedó en manos del agente Héctor Tirado Bonano, de la División de Homicidios del CIC de Carolina y de la fiscal Laura Hernández.

Dos de los cadáveres se encontraban sobre el asiento trasero de una guagua Mitsubishi Outlander  modelo del 2005 color gris y el tercero en la parte posterior del vehículo. Uno de los cuerpos estaba prácticamente desnudo. La guagua aparece registrada a nombre de un vecino de la avenida Emiliano Pol, en  la urbanización Las Cumbres, en Cupey.

Se sospecha que la ejecución de los tres individuos  ocurrió en otro lugar y que los asesinos llevaron la guagua hasta el paraje al lado de unas bambúas donde la abandonaron.

La Policía, de otra parte, investigaba tres asesinatos que ocurrieron entre las 10:05 a las 11:22 de la noche del lunes. El primero se escenificó en el Residencial Jesús T. Piñero, en Canóvanas, donde fue fatalmente baleado un joven de 18 años.

El segundo de los hechos se registró a las 10:55 de la noche cuando en medio de un asalto a la Panadería Robles, en Adjuntas, los ladrones mataron a balazos al teniente jubilado de la Policía, José González Alvarado, de 61 años de edad. La tercera muerte se escenificó en Yabucoa, donde fue hallado el cadáver de un joven que no había sido identificado.