Algunas fotos navideñas

Aquí les comparto algunas fotos de Trujillo Alto, fueron tomadas el 21 de diciembre (día del Solsticio de Invierno 2009).

Frente a la alcaldía de Trujillo Alto

Estampa típica en el Paseo del Bicentenario.

Paseo del Bicentenario.

Casa alcaldía trujillana.

Casitas en el Paseo del Bicentenario.

¡Distorción!

La competencia desigual de nuestros comerciantes

La siguiente nota la escribo provocado por la indignación.  Esta indignación va acompañada de preocupación por un pueblo que en su mayoría a perdido la conciencia de defender y patrocinar lo suyo ¡por su propio bien!  Y preocupación por una juventud que no da luces de tomar la conciencia abandonada por la generación anterior. 

Todo este discurso de entrada sale de una visita que realicé al casco urbano de Trujillo Alto.  Allí visité una de las farmacias del pueblo donde pude observar las condiciones en las que se encuentra uno de los negocios más viejos que quedan allí.  Esta farmacia al igual que el resto de las farmacias de la comunidad tiene que vender a precios mayores por la desigualdad en la condiciones para competir con las grandes cadenas. 

Más rabia causa saber que precisamente esas grandes cadenas no pagan las contribuciones que deberían estar pagando en nuestra tierra y encima de eso reciben los mayores beneficios mientras a nuestro pequeño y mediano comerciante se le ahoga, no se le apoya y peor aún no se le comprende.  Es triste ver a personas quejarse de los altos precios y saber que tal vez no están enterados de la realidad que viven estos comerciantes.  ¿Es que no se dan cuenta cómo se pisotea a un puertorriqueño en sus propias narices?

En aquella farmacia, en su parte frontal no hay acondicionador de aire, había.  Tampoco hay clientes, se encuentran comprando seguramente en un Wal Mart o un Walgreens, tal vez el que está en Plaza Encantada o el que está un poco más arriba del ¨Expreso de Trujillo¨ al lado de Western Auto y donde precisamente destruyeron un manantial.

El dinero que un comerciante boricua genera es el dinero que se queda aquí, el dinero que una empresa extranjera gana sale del país en miles de millones de dólares.  Con esto sólo hago un llamado a todos y a todas a que apoyemos más al comerciante puertorriqueño y en nuestro caso al comerciante trujillano, al comercio de nuestro casco urban que al igual que en muchos otros pueblos está desapareciendo.  

Debemos apoyar al menos en parte a estos comercios con nuestras compras y no dejar el dinero que nos ganamos trabajando en manos de extranjeros.  No se trata de discriminar con  el que viene de afuera, se trata de apoyar al que al igual que nosotros es de aquí.

100 ciudades del mundo

dsc01719El pasado día de Reyes me regalaron un libro titulado ¨100 Ciudades del Mundo: Viaje a través de las mayores metrópolis y las ciudades más bellas del planeta¨ de Falko Brenner.  Inmediatamente lo abrí y busqué, por supuesto a Trujillo Alto.  ¡Increíblemente nuestra metrópolis no aparece en ese libro!  El autor al parecer no ha viajado mucho por el mundo ya que si hubiera visto al pueblo de los ¨arrecosta´os¨ lo hubiera incluído en su catálogo de ciudades.

No ha venido a disfrutar de nuestros lujosos moteles (con jacuzzi y TV incluído), no ha paseado por nuestra grandiosa y concurrida plaza, no ha visitado sus cosmopolitas avenidas, admirado nuestra catedrales ni explorado nuestros museos.  

La realidad es que ni siquiera nuestra capital, San Juan, está incluída entre las mejores ciudades de América Latina.  Definitivamente nuestras ciudades y el país entero está cerrado al mundo.  El punto de referencia de la mayoría de los puertorriqueños para viajar lamentablemente son Nueva York y hoy está más de moda Orlando. 

Que no nos asombre, estamos bastante atrás en este campo.  Hemos construído ciudades desordenadas y sin verdaderos atractivos, sin grandes edificios y monumentos que se conviertan en símbolo de éstas.  Con esto no menospreciamos al Viejo San Juan el cual es Patrimonio de la Humanidad y es hermoso, pero ¿y fuera del Viejo San Juan? ¿Qué hemos hecho los puertorriqueños con nuestra capital y con nuestros pueblos? 

Trujillo Alto es un ejemplo de todo eso, se ha con vertido en un desparrame de cemento en todas direcciones.  El casco urbano dejó hace mucho tiempo de ser el centro de nuestra vida como pueblo, ésta se fue totalmente hacia San Juan, las urbanizaciones y los centro comerciales. 

Podríamos decir muchas cosas buenas de nuestro pueblo de Trujillo.  El casco del pueblo siempre está limpio, sólo ha sido víctima del desarrollo sin planificación y de la falta de imaginación para construir una ciudad realmente atractiva e innovadora.

Noche Buena

Hoy tuve la oportunidad de caminar por mi pueblo, Trujillo Alto, durante la noche.  Sin embargo, no una noche cualquiera, esta noche es Noche Buena.  Vinieron a mi mente muchos recuerdos que me permitieron comparar el ¨casco de Trujillo¨ de hace muchos años al de hoy.

Hace unos veinte o veintidós años, también en una Noche Buena fui al pueblo de Trujillo Alto.  Para aquella época tendría entre tres y cinco años, sin embargo, recuerdo muy bien mi pueblo.  En aquella ocasión creo fui con mi madre y una vecina (no recuerdo a qué).  Lo que sí recuerdo es que estaba todo desierto, muy silencioso.  Fue una noche fría y un poco lluviosa había mucha paz y sobretodo soledad.

Hoy volví, sólo que en esta ocasión a pasear mi perro.  Encontré lo mismo que hace veinte años.  Un pueblo totalmente vacío, tranquilo y silencioso.  Una noche fría , un poco lluviosa.  No me topé con nadie.  ¿Qué hay diferente en este pueblo después de veinte años?  Algunas cosas, pero sólo se trata de edificios nuevos.

Tenemos una alcaldía nueva, grande y moderna, pero alejada de la plaza y centro tradicional de nuestro Trujillo.  También contamos con nuevo Centro Judicial en la calle principal, dos plazas nuevas, la Plaza del Bohío (como se le conoce) y el Paseo del Bicentenario, que por ciero está muy bonito y le ha dado al Puente Viejo nueva vida.  Ahhh, no se me podía olvidar, ya nuestro Trujillo no está ¨bordado de flamboyanes¨ como dice el poema, fueron talados y nuestro pueblo está bordado por una ancha avenida que evita que la gente se entere que al lado existe un pueblo.

El pueblo sigue siendo el mismo, no ha cambiado mucho.  Lo menos que ha cambiado es su eterno sueño y su soledad que sólo es rota por los horarios de sus tres escuelas y el colegio.